Nel-Guayaquil

Raquel Cors Ulloa: A Nora

De Raquel Cors Ulloa Se fue Nora Guerrero de Medina ¡Una guerrera! No hay palabras para despedirte, amiga. Si algo me enseñó el psicoanálisis sobre el incansable lazo, es que no-hay edad ni

Tina Zerega: Recuerdo a Nora…

Recuerdo a Nora Guerrero siempre como una figura apasionada del psicoanálisis. Entusiasta de incorporar en las discusiones a aquellos que veníamos más bien de otras áreas. Recuerdo sus amables invitaciones a que participemos

Daniela Negrete: A Nora

A Nora: Su partida, aún en días como estos, no deja de ser inesperada.  Me hace recordar su amplia y acogedora sonrisa acompañada de la pregunta “¿cómo estás?”, pregunta que formaba parte de

Gabriela Febres-Cordero: Sobre Nora

Nora me acompañó, como a muchos, en varias etapas académicas. Recuerdo, durante las prácticas preuniversitarias, ella insistía: «queridas, hay que tener cintura política.» Esas eran sus palabras cuando uno se encontraba tratando de

Alvaro Rendón: A Nora

Nora, nunca fue mi docente universitaria pero sabía que era una maestra que lograba encender el deseo. Dos encuentros: en el pregrado me invita a ser parte de su grupo de practicantes y

Miguel De la Rosa: A Nora

“¡Trabajarás conmigo!”, escucho a Nora decirme en medio del salón, mientras esperábamos las plazas de prácticas. Me tomó desprevenido. Desarmado, pero entusiasmado, fue lo que sentí al escucharla por primera vez. Un encuentro

Antonio Aguirre: A Nora

No intentaré resumir los más de cuarenta años pasados desde que conocí a Nora Guerrero de Medina. Tendré que recorrer el duro trabajo de un duelo que tomará su tiempo y que dejará