Raquel Cors Ulloa: A Nora
De Raquel Cors Ulloa Se fue Nora Guerrero de Medina ¡Una guerrera! No hay palabras para despedirte, amiga. Si algo me enseñó el psicoanálisis sobre el incansable lazo, es que no-hay edad ni

De Raquel Cors Ulloa Se fue Nora Guerrero de Medina ¡Una guerrera! No hay palabras para despedirte, amiga. Si algo me enseñó el psicoanálisis sobre el incansable lazo, es que no-hay edad ni
Mi sentido pésame ante la partida de la Dra. Nora Guerrero de Medina. Es una lástima y mi pérdida el no haber tenido la oportunidad de trabajar directamente con ella por la causa
Recuerdo a Nora Guerrero siempre como una figura apasionada del psicoanálisis. Entusiasta de incorporar en las discusiones a aquellos que veníamos más bien de otras áreas. Recuerdo sus amables invitaciones a que participemos
A Nora: Su partida, aún en días como estos, no deja de ser inesperada. Me hace recordar su amplia y acogedora sonrisa acompañada de la pregunta “¿cómo estás?”, pregunta que formaba parte de
No está Nora, pero no puedo aun sentir su falta, ¡la tengo tan presente! Con su vitalidad, trascendiendo lo fisico que quería ponerle limites. Justo en estos dias que hablamos del valor que
Nora me acompañó, como a muchos, en varias etapas académicas. Recuerdo, durante las prácticas preuniversitarias, ella insistía: «queridas, hay que tener cintura política.» Esas eran sus palabras cuando uno se encontraba tratando de
Si bien para muchos el fin de la vida es la reproducción de la especie para otros es dejar un legado. Considero personalmente que dentro de este legado, el cual generalmente uno no
Nora, nunca fue mi docente universitaria pero sabía que era una maestra que lograba encender el deseo. Dos encuentros: en el pregrado me invita a ser parte de su grupo de practicantes y
“¡Trabajarás conmigo!”, escucho a Nora decirme en medio del salón, mientras esperábamos las plazas de prácticas. Me tomó desprevenido. Desarmado, pero entusiasmado, fue lo que sentí al escucharla por primera vez. Un encuentro
No intentaré resumir los más de cuarenta años pasados desde que conocí a Nora Guerrero de Medina. Tendré que recorrer el duro trabajo de un duelo que tomará su tiempo y que dejará
